¿Por qué verla?
Porque Coherence consigue construir una estupenda película de ciencia ficción prácticamente con una casa, ocho actores y una idea.
Y cuanto menos sepas antes de verla, mejor.
La primera parte puede parecer simplemente una reunión de amigos. Hablan, cenan, discuten y aparecen pequeñas tensiones entre ellos. El paso del cometa parece poco más que una excusa para reunirlos aquella noche.
Hasta que se va la luz.
A partir de ahí empiezan a aparecer pequeños detalles que no encajan.
Uno solo quizá podría explicarse. Después llega otro. Y otro.
Cuando empiezas a comprender lo que está ocurriendo, la película ya te ha metido completamente dentro de su juego.
Lo interesante es que Coherence no necesita grandes efectos especiales para hacerlo. Todo sucede mediante conversaciones, decisiones y pequeños objetos que empiezan a tener una importancia enorme.
Y cuanto más intentan los protagonistas entender la situación, más complicada se vuelve.
Pero detrás del misterio hay otra idea todavía más interesante: qué ocurriría si descubriéramos que nuestras decisiones podrían haber sido diferentes.
¿Y si en algún lugar existe otra versión de nosotros que tomó una decisión mejor?
¿Seguiríamos conformándonos con nuestra vida?
Ahí es donde Coherence deja de ser únicamente un rompecabezas de ciencia ficción.
Además, es una de esas películas que mejoran después de terminar. Empiezas a recordar determinadas escenas, entiendes detalles que inicialmente parecían irrelevantes y resulta casi inevitable querer volver a verla.
Si Primer representa la ciencia ficción complicada desde la ingeniería y los viajes temporales, Coherence hace algo parecido desde un lugar mucho más cotidiano.
Una cena.
Un cometa.
Y una noche en la que la realidad deja de comportarse como debería.
Curiosidades
- Coherence fue el debut como director de largometrajes de James Ward Byrkit, que también desarrolló la historia.
- La película contó con un presupuesto muy reducido y se rodó principalmente en una única casa.
- El rodaje duró únicamente unos pocos días, algo especialmente llamativo teniendo en cuenta la complejidad de la historia.
- Los actores no trabajaron con un guion convencional en el que conocieran exactamente todo lo que iba a suceder. Recibían información e instrucciones sobre sus personajes y determinados objetivos, favoreciendo reacciones más espontáneas.
- Parte de los diálogos surgieron mediante improvisación, lo que ayuda a que la cena inicial tenga una sensación bastante natural.
- El paso del cometa Miller es el acontecimiento que sirve como desencadenante de los extraños sucesos de la noche.
- La película juega con conceptos relacionados con la mecánica cuántica y las realidades alternativas, aunque evita convertir la historia en una explicación científica constante.
- Uno de los conceptos mencionados durante la cena es el famoso experimento mental del gato de Schrödinger, utilizado para introducir algunas de las ideas que posteriormente desarrolla la película.
- Los pequeños objetos que aparecen durante la noche —cajas, fotografías, números o barras luminosas— terminan siendo fundamentales para intentar comprender qué está sucediendo.
- Su reducido presupuesto y la forma en que aprovecha una única localización han hecho que Coherence se convierta en un ejemplo habitual de ciencia ficción independiente construida alrededor de una gran idea.
