¿Por qué verla?
Porque Train to Busan consigue hacer algo que parecía difícil a estas alturas: que una película de zombis vuelva a resultar emocionante.
La idea de encerrar a los personajes dentro de un tren funciona de maravilla. Cada vagón se convierte prácticamente en un pequeño escenario y avanzar de uno a otro puede ser tan peligroso como enfrentarse directamente a los infectados.
Pero lo que realmente hace que la película destaque no son los zombis.
Detrás de toda la acción hay una historia sobre padres e hijos, egoísmo, sacrificio y la forma en que diferentes personas reaccionan cuando todo empieza a derrumbarse. Algunos intentan ayudar a los demás y otros solo piensan en salvarse ellos mismos.
Eso hace que termines preocupándote por varios personajes y que algunas situaciones tengan bastante más impacto del que normalmente esperarías encontrar en una película de este tipo.
Los infectados también ayudan. Son rápidos, agresivos y aparecen en grupos enormes, dando lugar a algunas imágenes realmente espectaculares sin necesidad de abandonar la sensación de estar viendo una historia relativamente pequeña.
Curiosidades
- Train to Busan está dirigida por Yeon Sang-ho, que antes había trabajado principalmente en el mundo de la animación.
- El director realizó también Seoul Station (2016), una película de animación ambientada durante el comienzo de la epidemia y relacionada con el universo de Train to Busan.
- Buena parte de la película transcurre en el KTX, el tren de alta velocidad de Corea del Sur. El espacio limitado de los vagones se convierte en uno de los elementos fundamentales de la historia.
- Los infectados se caracterizan por sus movimientos rápidos y espasmódicos. Para conseguir ese aspecto se trabajó especialmente la interpretación física de los actores que los representaban.
- Ma Dong-seok, que interpreta a Sang-hwa, se convirtió en uno de los personajes más recordados de la película gracias a su combinación de fuerza física, humor y humanidad.
- La película tuvo su estreno mundial en el Festival de Cannes de 2016, dentro de la sección Midnight Screenings.
- Se convirtió en un enorme éxito en Corea del Sur, donde superó los 11 millones de espectadores.
- La película tuvo posteriormente una continuación, Peninsula (2020), también dirigida por Yeon Sang-ho, aunque cuenta una historia diferente ambientada varios años después del brote.
