¿Por qué verla?
Porque John Carpenter cambia los castillos, las capas y la niebla por carreteras, moteles, desiertos y cazadores de vampiros armados hasta los dientes.
Y solo por eso ya tiene personalidad.
Vampiros tiene mucho más de western que de película clásica de vampiros. Jack Crow y su equipo recorren Nuevo México buscando nidos y entrando en ellos a plena luz del día para sacar a las criaturas al exterior. Carpenter convierte la caza del vampiro casi en un oficio.
James Woods es fundamental para que funcione. Su Jack Crow es desagradable, sarcástico y bastante bruto, pero encaja perfectamente con el mundo que plantea la película. Frente a él está Valek, interpretado por Thomas Ian Griffith, un vampiro que tampoco tiene demasiado que ver con la imagen romántica que tantas películas han dado de estas criaturas.
Aquí los vampiros son violentos, sucios y peligrosos.
La película también tiene ese aspecto inconfundible del Carpenter de los 90: grandes espacios abiertos, noches oscuras, música sencilla y una historia que no necesita complicarse demasiado.
No está al nivel de La cosa, Halloween o En la boca del miedo, y algunas cosas han envejecido bastante más que otras. Pero tiene suficiente personalidad como para seguir siendo una película muy entretenida.
Curiosidades
- La película está basada libremente en la novela Vampire$, publicada por John Steakley en 1990.
- John Carpenter llevaba varios años queriendo hacer un western, y encontró en Vampiros una manera de introducir muchos elementos del género dentro de una película de terror.
- James Woods interpreta a Jack Crow, el líder del grupo de cazadores. Su personalidad agresiva y sarcástica marca buena parte del tono de la película.
- Thomas Ian Griffith interpreta a Jan Valek, el principal vampiro de la historia y el primero de su especie dentro de la mitología planteada por la película.
- Carpenter volvió a encargarse de buena parte de la música, utilizando guitarras y sonidos cercanos al blues y al western en lugar de una banda sonora tradicional de terror.
- El paisaje del suroeste estadounidense es una parte fundamental de la película. Los desiertos, carreteras y pequeños pueblos sustituyen los escenarios góticos habituales del cine de vampiros.
- La película tuvo una continuación, Vampires: Los Muertos (2002), protagonizada por Jon Bon Jovi. Carpenter no la dirigió.
- Maximilian Schell interpreta al cardenal Alba, mientras que Tim Guinee da vida al padre Adam Guiteau, enviado por la Iglesia para acompañar a Jack Crow.
- Aunque parte de la historia procede de la novela de Steakley, la película realiza numerosos cambios en personajes, situaciones y en la propia mitología de los vampiros.
